Medidas principales
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Retiro de televisores en celdas: Se eliminarán los aparatos de entretenimiento para reducir privilegios y recuperar la autoridad estatal dentro de las cárceles.
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Suspensión de visitas íntimas: Se prohíben los encuentros conyugales en todos los centros penitenciarios del país.
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Prohibición de traslados de mujeres privadas de libertad: Las internas del Centro Vilma Curling Rivera (Buen Pastor) ya no serán trasladadas a otros centros para visitas íntimas, práctica que implicaba altos costos y riesgos de seguridad.
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Rotación de directores y policías penitenciarios: Se implementará un sistema de rotación para evitar vínculos prolongados entre funcionarios e internos, reduciendo la posibilidad de corrupción.
Objetivos del Gobierno
El ministro de Justicia explicó que estas medidas buscan:
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Recuperar el control del Estado en las cárceles.
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Cortar nexos entre funcionarios y organizaciones criminales.
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Reducir gastos públicos asociados a privilegios y traslados.
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Fortalecer la seguridad penitenciaria.
Reacciones
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Respaldo oficial: El Ejecutivo defendió las medidas como necesarias para enfrentar la creciente influencia del crimen organizado en los centros penales.
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Críticas sociales y académicas: Algunos sectores cuestionan que el endurecimiento de condiciones sin programas de rehabilitación podría aumentar la tensión interna y no resolver de fondo los problemas estructurales del sistema penitenciario.
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Indignación ciudadana: La población reaccionó con sorpresa al conocer que el Estado financiaba traslados de mujeres para visitas íntimas, lo que generó fuertes críticas sobre el uso de recursos públicos.
Implicaciones
Las medidas marcan un cambio radical en la política penitenciaria costarricense, con un enfoque en disciplina y control. Sin embargo, especialistas advierten que será necesario complementarlas con programas de reinserción social para evitar que las cárceles se conviertan en focos de mayor conflictividad.