La acción no fue sencilla. Al ingresar a la finca donde se escondía, los agentes fueron recibidos con disparos, lo que desató un intenso intercambio de balas que se prolongó por varios minutos. En medio del enfrentamiento, varios oficiales resultaron heridos, uno de ellos en condición delicada, mientras que un integrante de la organización criminal perdió la vida.
Alias “Diablo” era buscado por delitos de narcotráfico, sicariato y homicidios, y sobre él pesaba una recompensa de 500.000 dólares ofrecida por Estados Unidos. Su captura representa un golpe significativo contra el crimen organizado en el país, aunque el operativo evidenció la peligrosidad de su banda y el riesgo que enfrentan las fuerzas de seguridad.
El director del OIJ, Michael Soto, confirmó la detención y destacó la complejidad de la operación, subrayando que se trató de un despliegue de alto riesgo frente a una organización armada y violenta.