De acuerdo con los primeros reportes, las autoridades acudieron al sitio tras recibir avisos sobre un vehículo que había ingresado a una zona destinada principalmente al paso peatonal. Al llegar, encontraron la camioneta detenida sobre las gradas y al conductor todavía en el lugar.
El hombre habría explicado que simplemente estaba siguiendo las indicaciones de su GPS y que la ruta marcada por Google Maps lo condujo hasta ese punto. Sin embargo, también surgieron reportes que señalaban que el conductor podría encontrarse bajo los efectos del alcohol, información que deberá ser confirmada por las autoridades correspondientes.
La situación generó sorpresa en redes sociales, donde usuarios comenzaron a debatir hasta qué punto se debe confiar ciegamente en las aplicaciones de navegación, especialmente cuando la ruta resulta claramente incompatible con el tránsito vehicular.

Aunque los sistemas de GPS pueden ser una gran ayuda, este caso vuelve a recordar algo básico: ninguna aplicación sustituye la atención del conductor ni la evaluación de lo que realmente ocurre frente al volante.
Una ruta equivocada, una escalinata y una explicación que rápidamente se volvió viral: “solo seguí al GPS”.